Usted, sí! usted que espero este empezando a leer esto (y ojala termine de hacerlo) de antemano me disculpo, pues no soy bueno para escribir de manera coherente y menos cuando de sentimientos se trata pero espero logre comprender el sentido de lo que intento decirle mientras escribo tantas cosas.
Pues es usted, mi querido amigo, el cual me ha despertado algo más que eso, en quien veo inspiración y grandeza, donde usted solo ve vacío, veo pasión y ganas en lo que hace y lo que dice, veo la inmensidad solo con regalarme una sonrisa.
Porque usted no ha necesitado nada extraordinario para hacerse acreedor de mis afectos, solo basto con ser usted, tan sencillo, dulce y afectuoso con los demás, pero tan reacio a verse a sí mismo de la manera correcta, lo único necesario para hacerme entender que quería tenerlo en mi vida del modo que fuera posible, ya que por si no se ha dado cuenta el simple hecho de tenerlo cerca logra hacerme sentir cómodo, algo así como pleno.
Para serle sincero mi dulce joven, usted logra perturbarme de muchas y agradables maneras, no sé si sea consciente de eso, de cómo al sonreírme mi ánimo puede dar un vuelco y alegrarme en cuestión de segundos, de como cuando me habla me pierdo mirando sus ojos, sus labios, imaginando como seria arrancar un beso de estos, y de cómo cada vez que me toca, me abraza o simplemente me roza, me logra acelerar el pulso casi al punto de sentir el corazón atorado en la garganta.
Y es que usted es magia, de la más pura, tiene el hechizo perfecto para atraparme y convertirme en la persona más dócil cada que se acerca, para hacerme feliz solo de ver como usted lo es.
Pero así como siento propia su alegría, también me angustia su tristeza, cuando sus demonios van ganado esa batalla eterna que se libra en su interior, cuando esa oscuridad que usted cree, le rodea, va robando poco a poco esa luz propia.
Es en esos momentos donde desearía poder quitarle un poquito esa tristeza constante que le abruma, en los que quisiera curar todas y cada una de esas heridas que alguien más le ha ocasionado, no para que sea mío, sino para que sea libre para que deje esas marcas que tanto le oprimen atrás y pueda ver todo el camino que tiene adelante.
Porque usted, si usted! quien ha leído este enredijo de cosas, ha sido quien las ha inspirado y con esto no pretendo que se enamore, que se me entregue de manera devota, solo quiero darle a entender que le quiero.
Con Todo el afecto, El Desocupado
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